Conecta con nosotros

Cultura

Virgen de La Candelaria

Publicado hace

el

Hoy fiesta en el pueblo de Ixhuatán que en náhuatl significa : Pueblo de las hojas: izuatl; de ahí:> Izuatlán: lugar de hojas. Claro! Que se refiere a hojas de papel. Por eso en zapoteco: Guiixi Yáa’za’: Ciudad de las hojas.

Cada año iba yo contento, feliz a la fiesta de La Candelaria. Por motivos de cariño y de afecto heredado; como al que he tenido al maestro Andrés Henestrosa, que nació en Ixhuatán un 30 de noviembre de 1906. Inclusive en una ocasión con motivo de su estancia por unos días ahí, fui a desayunar con él. Después del desayuno salimos a caminar; él atravesó la puerta de una casona en el Centro, con un corredor de pilares gruesos en arcos, de ahí un espléndido jardín con árboles gigantes. Sin más se acostó en la hamaca del corredor al ver a la dueña la maestra Adelita Fuentes, con una blusa larga blanca parecía una doncella indígena. Agarraron una plática recordando personajes del pueblo, contando anécdotas llenas de humor que los dos se les hizo lagrimitas de tanto reír. Pasaron los años y llegué a conocer la Dra. Cristina López Fuentes, que en su inicio egresó como bióloga de Ciencias Biológicas del I.P.N. De ahí se fue a Francia donde se doctoró en biología- botánica; así cuando la traté, si había una plaga de mangos en Costa Rica por ejemplo; ella, la doctora Cristina era enviada para tratar extinguir dicha plaga. Íbamos a Las Velas- fiesta nocturna o de día tipo Istmeños –; cuando sus amigas, por cierto una profesora sobrina del maestro Andrés le decía al retirarse de la fiesta: Cristi, nos vamos?- su respuesta era-: No! Me quedo con Armando, me iré con él –. Tanto! Cariño que me tenía, puedo decir tanto amor en esos momentos inolvidables que pasé junto a la Dra. Cristina. Todo lo que platicó de día, de noche, de madrugada como aquella después de una Vela, de madrugada comiendo pancita por el rumbo de la Zona Rosa, ella vestida de enagua y de huipil bordado con sus ajuares y moño en listón de diosa zapoteca. Amigos, que sirva este día para recordar a los seres queridos que me dieron con su sabiduría letra y alfabeto. Me dieron luz, candela que hoy ilumina resplandeciente mi vida. Gracias a la vida que me ha dado tanto: me dio 2 luceros para ver a las personas que amé, que amo: ha don Andrés y a la Dra. Cristina López Fuentes.
En un momento u ocasión que me invitó Cristina a cenar en su departamento en Tlatelolco -ella preparó la cena y destapó una botella de champaña en esa noche en la CDMX- ; le comenté que un día en Ixhuatán, el maestro Andrés y yo entramos en una casona céntrica del pueblo, le describí su jardín, sus árboles robustos y altos; una señora tan atenta y llena de dones nos recibió…–Me interrumpió diciéndome: mi casa, mi mamá-.
Amigos, en este día de La Virgen de La Candelaria, llevaba flores a la tumba de Cristina, en otra ocasión una foto de ella que le tomé para su lápida. En suma, este día de La Candelaria, que su raíz es candela, candelero, luz que ilumina caminos de los hombres de buena Fe. Descancen en paz mi maestro don Andrés Henestrosa y mi inolvidable amiga Dra, Cristina cuya risa recurrente y su voz llena de luz resuena entre los recovecos de mi feliz memoria. Buen día de la Virgen de La Candelaria como dijera el maestro Andrés en unas de sus obras cumbres – El retrato de mi madre-. La fiesta a la virgen de la Candelaria, única fiesta que se celebra en mi pueblo y mi madre cuando camina por las calles del pueblo, le preguntan dónde ando? Ella responde, anda por Berkley, Chicago, y como poniendo en duda el tamaño del mundo,agrega: – ha saber si existen ésos lugares-.

Click para comentar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Cultura

Cuentos y dichos del niño y el adulto zapoteca espinaleño

Publicado hace

el

Profesor Luis Castillejos Fuentes / Libro El Espinal: génesis, historia y tradición / Foto: Internet

El terror a la muerte es la base del animismo primitivo de los zapotecas y los niños de antaño, mezcla resultante en alguna forma de este grupo étnico, traen consigo esta mentalidad que tiende a manifestarse en su vida cotidiana. La oscuridad de la noche era propicia para que, sentados sobre un pequeño montículo de arena fresca de río, la chamacada contara historias  sobre fantasmas: “Guenda ruchibi”. Unas veces las oían en voz de los “viejos”, otras de  algún niño que con buena memoria se las transmitía. Se hablaba del bidxaa, espíritu de alguien que se creencia le atribuye madad, que se hace presente o no, deambula en lo oscuro provocando ruidos y gritos extraños imitando la expresión gutural de algún animal. El “sombrerote,” personaje vestido elegantemente y “con mucha plata” para ofrecerla al incauto que cae en su seducción y dominio, convertirlo en su vasallo y llevarlo a vivir lejos, en la cumbre de una montaña o en alguna cueva para en un momento dado hacer el “mal” a otros, pues supónese que tiene pacto con el diablo, binidxaba. Se Cuenta también la historia de “la llorona”, mujer vestida de una blanca y sudada manta que gime desgarradoramente, ya que de esta forma expresa que su alma en pena vaga hasta que algo pendiente que ella dejó en el mundo de los vivos se vea realizado. Todos, “entes” imaginarios, pero eso sí con la creencia de ser portadores del mal y en la charla se da como si lo que se expone fuera una realidad, que aunque provoque miedo,  se torna, interesante para la mente infantil.

En el ambiente de pueblo, todo mundo se conoce, se respeta y se saluda. Y no falta alguien peculiar en su modo de ser, que lo hace distinto del otro, ya sea por poseer  congénito o adquirido algún vicio, cualidad, virtud, etc., sea por defecto físico o por algún hábito fuera de lo común que despierta curiosidad, gracia, burla, admiración y risa en niños y adultos. Este tipo de personaje se hace “relevante”, queda su dicho y su hecho para el comentario grato: Tá Llanque Castillejos “Chiquito”, empedernido tomador de mezcal, su saludo es un grito desgarrado y su gracia colocar un cigarrillo de hojas sobre sus pobladísimas cejas y exhibirse, “zou náa la o zahua lii” ese era su dicho habitual,  José “Huipa” ex-soldado de leva en la revolución, donde alcanzó el grado de cabo, traumado por lo que sufrió en sus andanzas y de mal comer en la brega, después de ingerir “anisado” marchaba solo por las calles haciendo ademanes con saludo militar. Genaro Clímaco, Naro Lele por sus largas extremidades inferiores, semejando al alcaraván, con unas copas que impactaban su cerebro le daba por filosofar: “si tu mal no tiene remedio, porqué sufres y si tu mal tiene remedio también porqué sufres” solía decir con cierta visión premonitoria hacia lo que en la vida es bueno o es malo. Ta Rafé Lluvi, músico por afición y por su adicción al “trago” ya no lo contrataban, de un instinto vivaz, con un papel u hoja verde de lambimbo sobre un peine, de su ronco pecho entonaba melodías para que algún parroquiano le obsequiara una copa y después a su “banquete” que era residuo de tortilla y sobras de comida que con los cerdos compartía en una canoa de madera. Y Tá Rafé aguantó más de un siglo a pesar de esa “vida”. Erasmo Toledo perspicaz y agudo charlador, su plática amena y entretenida despertaba interés y sus frases quedan: Naa Tá Llamo. Xi tal xa llac, le dice un amigo a otro, zaquezi naa marínu. ¿Cómo estás? es la pregunta y la respuesta, es “como siempre”, aunque hayan pasado varios años, hasta los 81, que ya pesaban sobre el cuerpo de Beto Marinu y que por lo mismo no podía conservarse igual, y tiempo después fue hallado muerto en un basurero.

 En las fiestas patrias, la noche del grito y el desfile obligado del l6 de septiembre, con la tabla calisténica organizada por el profesor Bruno Escobar Fuentes, acto muy concurrido porque era de regocijo para la gente del pueblo. Era especie de fiesta popular. Al terminar  el acto literario y el presidente municipal en turno de dar “el grito”, la concurrencia abandonaba el escenario. Quedaban algunos, ya “encopetados”, que a la voz de tribuna libre arengaban a la multitud: Ta Queño Cueto ngüí, Pedro Ché Vale, José “Huipa” y otros, lo hacían habitualmente, sus dichos incoherentes y burlones sobre algún hecho que la autoridad hacía mal, provocaba risas entre los espectadores para luego abandonar el lugar hasta el amanecer.      

Allá por los años cuarenta, antes de abrirse la carretera internacional, mercaderes oaxaqueños, “vallistos”, pasaban por Espinal, estancia de descanso después de un largo peregrinar. Cargaban sobre sus espaldas gruesas y pesadas pacas de pescado seco de san Mateo del Mar para llevar a Oaxaca. Tenían que cruzar en el trayecto la sierra de Guevea y Escuintepec y bajar a Mitla. En algún corredor de casa grande, estancia descansaban y los niños por curiosidad se asomaban y los rodeaban para hacerles picardía, robar algo de su mercancía mientras dormían y reírse de su indumentaria y de su menudo pero macizo cuerpo, al mismo tiempo, admirar su resistencia.

Anuncio

El apodo para diferenciar al común ciudadano o simplemente para distinguirlo de otro, es de uso común  en los pueblos zapotecas, Al sustantivo se le acompaña con un adjetivo para la fácil identificación: así se dice de Luis “nanchi”, Luis “niño”, Luis “valor”, Luis “guitu”, de José; ché “cuachi”, ché “benda”, ché “bachana”, ché “tita”, ché “huabi”, ché “mistu”, de Antonio; Toño “morral”, Toño “músico”, Toño “neta”, Toño “llúu”, etc.

Continuar leyendo

Cultura

Ganadores del Primer Concurso de Composición de la Canción Oaxaqueña 2024 «Canto de mi tierra»

Publicado hace

el

La redacción

Oaxaca de Juárez, Oax.-(Cortamortaja) 15 de junio de 2024.- La Secretaría de las Culturas y Artes premió a los ganadores de la fase regional del Primer Concurso de Composición de la Canción Oaxaqueña 2024 “Canto de mi tierra”. El evento se llevó a cabo en el auditorio del Tecnológico del Istmo este sábado, donde compositores de la región del istmo mostraron lo mejor de su talento musical.

Ganadores:

  1. Ricardo Amadeus Morquecho Toledo de Juchitán, con la canción “Oaxaqueño soy” (Primer Lugar).
  2. Amilkar Jiménez Juan de San Juan Guichicovi, con la canción “Oaxaca” (Segundo Lugar).
  3. Edgar Daniel Cartas Orozco de Santa María Mixtequilla, con la canción “Oaxaca en Primavera” (Tercer Lugar).

Jurado calificador:

  • José Hinojosa Martínez
  • Juan Nelson Enrique Rosas
  • Gustavo Pineda Díaz
  • Florentino Toledo de la Paz
  • Gustavo Álvarez Villalobos

El concurso destacó el talento y la creatividad de los compositores de la región, promoviendo la riqueza cultural y musical de Oaxaca. Las composiciones ganadoras reflejan el orgullo y la diversidad de la identidad oaxaqueña, resonando con la belleza y la historia de la tierra zapoteca.

Continuar leyendo

Tendencia